David (Punto Fijo)

Biografia: David castro, vive, estudia y escribe en Punto Fijo; Falcón,  Nacido en coro y residencia temporal en varias ciudades. Criado en el seno de una familia con  muchas diferencias que  lo acostumbraron  a ver diferentes ver más allá de la portada, actualmente  cursando  la carrera de ingeniería química. Debido a su abuelo  Inundado en  Walt Whitman, Nietzsche, Cortázar, la fotografía y la películas  viejas  donde el color era un lujo.

 

Entra Manuel y se sienta en el diván, y yo comienzo:

 

“Tal vez en silencio se guardan las mejores noticias, aquellas que nunca verán las luz del día” así lo creía yo, mientras impacientemente sola con el silencio esperaba, esperaba que mi maestro terminara de trabajar para empezar a como quien dice “hacer lo mío”, aunque yo me  cuestionaba mucho el modo en que mi maestro hacia su trabajo, pocas veces intuí que él lo hacía porque simplemente debía hacerse, y sobre todo después de aquella noche donde logre ponerme en duda de por qué el gran maestro, maestro de maestros, logro aceptar mi ayuda o mejor dicho logro aceptarme como discípula, y aun hoy en el tiempo me lo pregunto, por qué un gran personaje como él, conocido por muchos en su ramo como “ El vendedor de sueños,  El curandero de la luz, El padre del tiempo o simplemente el Señor  Manuel”, me escogió a mi; ¿Por qué yo?, me seguía preguntando cada vez que lo veía, aunque todo en torno a  él  fuese un misterio, me era tan atractivo el trabajo que hacía, que simplemente pensé que nunca me aceptaría como discípula siendo yo mujer,  el tiempo en el que yo estuve ahí la mujer no era bien vista en este ramo, sobre todo cuando había rechazado a muchos.

 

Su verdadero nombre era más largo, él prefería que yo lo llamase “Manuel”, siempre me pedía cosas exactas y diminutas: haz aquí, haz allá; mientras él solo se acostaba y entraba en algún tipo de trance y atendía a sus clientes, pocas veces mientras lo conocía… bueno mejor dicho, mientras lo veía, por qué conocerlo implicaría que me dijera más de una oración o que por lo menos mostrara algo diferente mientras yo estaba ahí, bueno su rutina consistía en recibir a alguien, escuchar su preocupación y solo decía “te daré algo mientras me des algún sueño”, las visitas siempre con la desesperación de aquello que los afligía, solo sabían decir que “si”, a todo lo que  les pidiera para resolver su problema y el solo pedía un sueño. Luego cerraba la puerta y no decía más. Durante casi una hora el permanecía encerrado en la habitación con la persona, muchas veces mi mente morbosa  pensaba que solo era un charlatán, por un tiempo lo creí así, aunque así lo creí nunca veías una cara repetida por el local, nadie nunca pedía un reembolso o algo por el estilo nadie pidió nada a cambio; cuando él salía de la habitación, salía con un rostro de desasosiego y diciendo las mismas palabras cada vez “uno más que se va con un sueño menos”.

 

Ya llevaba más de cinco meses de  ver a personas que iban y venían, yo solo limpiaba y me tocaba observar como muchas personas de diferentes sitios, regiones del país , diferentes regiones del mundo, diferente etnias o personas que hablaban diferentes idiomas, pasaban por el vestíbulo de la pequeña tienda donde el Sr. Manuel ofrecía sus servicios, nunca entendí que era tan importante como para recurrir a sus servicios o quien les decía que el existía o como sabían de la tienda, supongo que de rumores se va la vida.  La tienda  solo tenía una puerta envejecida de caoba y unos barrotes usuales en esta ciudad por su inseguridad, los ventanales cubiertos por madera y un vestigio de lo que fue una vieja cortina dorada, ninguna señalización, o aviso de abierto. Pero algo si  tenía de parecido a una tienda normal; una pequeña campana en la puerta  que indicaba quien entraba o quien salía.

 

En algún tiempo me imagino que fue una tienda de antigüedades, porque había muchas de ellas que me toco limpiar diariamente que aunque no había ventanas abiertas se acumulaba mucho polvo encima de ellas. Sé que se preguntan “parece que es una chica que solo limpia”, estoy consciente de eso pero paciencia que la historia apenas comienza…

 

Después de ciertos acontecimientos decidí escribir esto. Por cierto mi nombre  es Isabel mi apellido no tiene importancia y mucho menos mi edad, digamos que nací  a mediados de los ochenta. Con eso es suficiente de mí.

 

Un tarde tan común como todas las otras, el Sr. Manuel me dice que cierre la tienda, diciendo “cierra todo Isabel que  ya no vendrá más nadie y ven al  estudio tu tutoría comienza hoy”. En el momento que empecé a trabajar con él me dijo “cuando estés lista tú serás mi discípula y poco a poco aprenderás mi oficio” y tal vez creo que esa tarde sintió que yo estaba lista, no me esperaba eso para nada, entre en esa habitación con un miedo terriblemente tedioso porque mi cuerpo me decía que quería aprender pero mi mente me seguía diciendo que debía estar muy segura antes de dar un paso más, antes de seguir con todo esto del misterio de su oficio.

 

Logré entrar en la habitación, cierro la puerta:

–           Antes de seguir tienes que saber que no hay vuelta atrás, tal vez te preguntes porque te elegí a ti ante muchos que vinieron a tocar a mi puerta, alimentados de rumores de que tengo mucho dinero por mi oficio, de que soy un excéntrico millonario que aprendió en un viaje a oriente a como estafar a las personas, y tal tu viniste por las mismas razones pero la noche que me pediste trabajar para mí, decidí aceptarte por que vi los ojos de una persona que esta consiente de los sueños, de que puede controlarlos pero que tal vez en algunos momentos se convierte en un recipiente vacío un ser sin sueños simplemente un persona que llena la descripción de  un Onironauta. –Hizo una pausa larga mientras caminaba por el estudio y siguió hablando – Esa noche vi mi forma de retirarme… enseñándote todo lo que se o por lo menos lo necesario para que ocupes mi lugar. – dijo Manuel aun caminando por el estudio.

 

–          Yo no necesito explicaciones, me presente como una chica con muchas dudas, y  sé que no todas mis dudas serán aclaradas, pero hay algo que me une a este sitio, este peculiar sitio que me parece muy extraño – digo yo acercándome a la ventana del estudio.

 

–          Quiero enseñarte los secretos que he aprendido con el pasar de los años , quiero enseñarte como puedes por medios de los sueños dominar tu día a día, enseñarte que mediante un sueño puedes crear de todo según sea el contexto, colocar un puerta donde no la hay, traer la lluvia o la nieve avivar el furor de las estaciones en tu sueño ser una persona millonaria, simplemente escribir una historia fantástica en tus sueños pero para hacerlo tienes que escuchar mucho y aprender mucho – dijo Manuel

 

–          Me ha explicado que es un onironauta pero de donde viene esto- digo yo

 

 

–          Sabes, el mundo de los sueños lleva también por nombre el mundo onírico. cuando alguien es capaz de controlar lo que pasa en sus sueños y controlar su inicio y su final es llamado onironauta  algunos ejemplos de personas que  hicieron grandes descubrimientos en este mundo fue  Mendeleev . El sueño de Mendeleev fue una visión de los elementos básicos del universo que fluyen de una manera similar a la progresión de una secuencia musical; ordenados y hermosos. Cuando se despierta describe su sueño y en el todos los elementos en orden. Esta secuencia se conoce en todos los textos de química como la Tabla Periódica de los Elementos – dijo el  

–          Aun no entiendo que tiene que ver esto conmigo – digo

 

–          Llegara el día en que lo entenderás. Paciencia –dice Manuel saliendo de la habitación pues había sonado la campana

yo tenía el leve presentimiento  que lo que me reveló aquella noche va más allá de mi entendimiento, con el tiempo fuimos teniendo conversaciones acerca de el de mi que iban poca importancia y una que otra vez mencionaba algo que me importase como que se refiriese a sí mismo como “el negociador de anhelos y sueños” pero no me revelo el mecanismo o verdadera naturaleza de su trabajo solo se refirió así mismo como eso “un comerciante de sueños”, me contó que los rumores eran ciertos, pasó alrededor de 15 años  en oriente específicamente en malasia conviviendo con una tribu llamada “ Los Senoi”  una tribu muy famosa por interpretar los sueños para vivir el día a día.

Durante mis mañanas me la pasaba trabajando en la tienda limpiando  y ocupando mis horas en todo lo referente a orden y pagos de servicios de la tienda, y luego durante seis meses él me decía que cerrara temprano y pasaba las tardes conversando conmigo revelándome poco a poco los detalles de su oficio.  Recuerdo que fumaba constantemente y una tarde de esas  le pregunte por que fumaba tanto- el respondió

Los adictos al tabaco no sabemos cómo soñar, con esto quiero decir que he perdido, olvidado o dañado mi facultad de hacer que mis sueños trabajen para mí- dijo Manuel un poco triste

Creo que esa respuesta me coloco en duda por muchas noches. ¿Entonces todos los fumadores no pueden soñar? Esa fue mi pregunta durante mucho tiempo.

Luego todo se convirtió en diálogos nocturnos, solo hablábamos y me decía que en su tiempo de juventud soñaba despierto que solía modificar sus sueños a diestra y siniestra, como se le antojara.

Soñaba como quería hacia viajes en mi mente, hablaba con personas que ya se habían ido muchas veces, me creí un vidente porque veía uno o dos días después de mi presente, pero solo fue por unos días… nunca desarrolle esta habilidad como quería era un completo onironauta iba y venía como se me antojaba – dijo Manuel con la mirada llena de alegría una noche de esas.

Pocas veces lo he visto así – pensé, me atreví a preguntarle.

¿Qué fue lo que paso?-pregunte

Terminamos por hoy.-dijo Manuel súbitamente

Esa  era mi respuesta y presentí que no me hablaría por días y así fue. Dejamos de conversar por días quizás meses y yo pensaba – quizás no debí preguntar eso- muchas noche me atormente pensado que nunca aprendería a soñar puesto que mi problema era que no lo hacía.

 

Un día luego de que termino con un cliente, me abordó:

 

–           Entra al estudio siéntate y no digas nada- dijo Manuel

 

Hago lo que él dice y me siento, luego el entra con un libro muy pequeño, más que un libro parecía un diario.

 

–          Hace muchos años cuando era joven me volví adicto a soñar a tal punto que no quería regresar a este mundo, un día mi maestro me contacta por medio de los sueños  y me dice que me estoy volviendo rebelde, incontrolable y que todo en esta vida tiene sus reglas… hasta el mundo de los sueños las tiene. Yo con mi pretenciosa actitud de querer cambiar todo,  hago caso omiso a sus consejos y lo último que escuche de él fue “todo lo que anhelas te puede ser arrebatado por que hasta que no lo compruebes tu realidad puede que no sea tan real”  por muchas noches seguía visitándome pero debido a mis bloqueos no consiguió llegar a mí, simplemente lo veía como un viejo en la calle  o un chico conduciendo un auto, siempre tomaba papeles pequeños en mis sueños y cada vez más pequeños hasta que parcialmente dejo de aparecer, un día deje de  soñar, recuerdo inducirme el sueño para ver si podía soñar, recuerdo pelear constantemente en bares para salir inconsciente para ver si así soñaba, me asentaron varios disparos en varios oportunidades por mi estúpida razón de quedar sin conciencia para ver si aparecía un sueño, pero era un recipiente vacío -dijo  Manuel  con la cara cubierta por sus manos intentando ocultar el dolor

 

–          Es imposible. ¿Cómo puede quedarse una persona sin sueños? – pregunte

 

–          Si se puede, así fue me quede sin sueños sin nada, puesto que el sueño es  para potenciar la adaptación y para consolidar la memoria y otras funciones cerebrales. Me estoy quedando sin memoria, debido a mi falta de sueños mi cerebro no descansa de la realidad que me impongo y poco a poco me quedo sin memoria y pronto seré realmente un recipiente vacío- dijo el

 

–          Entonces, ¿Por qué lo llaman el comerciante de sueños? – pregunte

 

–          Luego de unos años vagando por el mundo visitando cada una de las culturas que adoran el sueño probando cada uno de los rituales antiguos para poder soñar,  y buscando a mi maestro que nunca encontré, decidí darme por vencido. Un día en un bar logre hablar con una chica que me contaba su sueño vívidamente y poco a poco me induje en un estado de trance que  hizo que el sueño que esa chica me contaba fuese mío y nuevamente volvía a las andanzas pero solo duro mientras ella me lo conto. Luego era como si yo controlara el final del sueño y volvía a ser ese onironauta perdido que tanto le gustaba crear y destruir mundos luego se apagó todo… ella había dejado de hablar. Al día siguiente me desperté en la cama de esa chica y me dijo que soñó nuevamente lo que me conto pero que logro encontrar lo que buscaba en el sueño, lo más extraño de esto, fue que luego de que termino de contarme expreso que no recordaba nada de su pasado pero que ya podía seguir su vida, puesto que encontró el final de lo que había soñado, el sueño se trataba de  una forma de encontrar a sus padres perdidos. Después de que pasara un par de veces más, me percate que el factor común era yo. Luego  entendí que podría volver a soñar pero ¿a qué costo? Yo le diría a las personas como terminaban sus sueños, como interpretarlos y como seguirlos a cambio de su pasado; por alguna razón lo único que recordaban era como me conocían y como llegaron a mí,  todo lo demás se borraba y pasaba a mi memoria, durante mucho tiempo intente solo intercambiar recuerdos específicos y lo logre, lo hice más efectivo yo me quedaba con un recuerdo especifico de ellos, una relación con una persona, un parentesco con alguien, el recuerdo de un hijo, el recuerdo del amor de su vida, formulas secretas, secretos de estado y cosas por el estilo;elegía recuerdos que eran realmente importantes a cambio de que yo terminara su sueño inconcluso y les dijera la interpretación, claro siempre fui honesto al decirles puesto que  lo volvían a soñar pero ya encontrando su respuesta. Muchos se volvieron famosos, ricos o simplemente felices encontrando lo que buscaban.- dijo Manuel  recuperando el aliento.

 

–          ¿Pero que obtenía usted de todo esto si solo eran recuerdos?- pregunte

 

–          Resulta que al vivir sus recuerdos y tener recuerdos de esas personas en mi mente, mi cerebro ya no era un deposito vacío y no sentía la degeneración de mi memoria y mis actitudes; digamos que mi Alzheimer era diferente. O eso pensé hasta que me percaté de que simplemente solo retrasaba lo inevitable. Aquí es donde entras tu.- dijo Manuel

 

–          ¿Yo?- dije

 

–          Si tú. Conozco tu habilidad de no soñar eres otro recipiente vacío pero simplemente eres un especie que sobrevivió, de pronto alguno de tus padres era un onironauta perdido y se casó con  otro que era un soñador empedernido y tú fuiste esa persona tan especial que estuve tantos años buscando para mi reemplazo. Alguien con la habilidad de controlar el final de los sueños pero sin la degeneración mental puesto que naciste así, naciste para ser “una vendedora de sueños, una comerciante de anhelos y recuerdos” con el tiempo seguro tendrás tus propios sueños pero ahora eres y serás como yo,  pero sin la parte mala- dijo Manuel

 

Todo se coloca oscuro y en la lejanía se escucha la voz de Manuel

 

–          Despierta Isabel – dice Manuel

 

–          Me quede dormida- dije

 

–          Ya conseguí lo que quería, conseguiste darme las formulas perfectas para ser como tú. Mediante mi sueño has vivido como yo queriendo ser tú   y es como si yo te contara como ser tu en esta realidad, realmente eres buena en esto pero me duele un poco la cabeza – dijo Manuel

 

–          ¿Qué hiciste? –pregunto

 

–          Soñé ser tu “la  comerciante de sueños” vine a tu estudio y soñé ser tu mientras te lo contaba lo vivías y me decías que se necesita para ser como tú- dijo el

 

–          Pero no recuerdo que te he quitado, ¿qué recuerdo tome de ti? – dije

 

–          ¿Quién eres? , ¿Quién soy? ¿Qué hago aquí?- dijo Manuel

 

–           Ya veo te quite tu pasado, veo que tampoco me recuerdas y no conseguiste lo que querías. esta vez fui muy lejos solo para protegerme – dije

 

Caminando me alejo de la habitación y de Manuel puesto que oigo la campana de la tienda

Y pienso.

Otro cliente y otro que se ira con un sueño menos.

 

 

Diario de Isabel. 2 de agosto de 2002 cliente nro. 323 (el que me devolvió los sueños)

 

Un pensamiento en “David (Punto Fijo)

  1. Ron dice:

    Cuida el tiempo verbal de tu narrativa. Increíble que después de un año es cuando empiezo a leer los publicados de esta pagina.

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