Miguel A (Mérida)

fotografìaMiguel Arcángel Florián nace el 19 de octubre de 1983 en la ciudad de Tovar edo. Mérida. Actualmente, cuanta con una obra poética, inédita y en constante crecimiento. Sin embrago, ha publicado en las revistas regionales como La Casa de la Fragua, Diosser Educativo, y Mocotíes en movimiento. Es estudiante y tesista en la ilustre Universidad de Los Andes, núcleo Mérida, cursando la carrera de Letras Mención Lenguas y Literatura Hispanoamericana y Venezolana, en donde se desempeña además, como preparador de la materia Literatura Hispanoamericana del Departamento de Literatura Hispanoamericana y Venezolana de la Escuela de Letras de la universidad mencionada.

AZUL DE CADA DÍA

 *

 

 

Emerjo de la luz que anuncia el día.

Alba cotidiana de espejo líquido

que se desnuda bajo el agua

de este cielo que derrama su azul.

Se hace montaña, árbol y camino.

Entonces son tan claras aquellas nubes

que puedo ver en ellas este rostro.

Presente que se instaura en mi memoria.

Luz de abecedario y elocuentes notas.

Mirada azul de bola cristalina.

Piedra de antiguos dioses y madera

que se ha hecho fuego de sutil sacrificio.

 

 

 

  *

 

Si este azul se derramara dentro de mí

me iría tras el viento y te buscara

en una noche que no fuera como esta.

Esa donde los astros han llorado tu partida

y han hecho de este pobre firmamento

un motivo azul de porcelana china.

Pero es tan inmenso y tembloroso

que no cabría en mi blondo pecho

este pozo que secó el verano

para luego robarle aquellos labios

que tú le desflorabas

en la vera del crepúsculo.

 

 

 *

Como un soneto desgastado este azul me mira.

Yo no sé pintar como un holandés enamorado.

Solo encontrar esa palabra

que se ha ocultado en el sótano del cielo.

Y pulirla hasta mancharla

de nuevo con mi sangre

de pichón abandonado.

Es así la sed que tengo

y la sensación de socorrerme

como un jarrón con agua

que necesita de sus flores

y apenas sabe mirar el cielo.

 

 

 

 *

Si al margen de la noche sostuvieras

este sueño inerte de carmín

no sería tan agria la luz del día

cuando despierto y luego veo

que te has llevado el azul de mis venas

porque te hiciste mar de corazón

en un cadáver que apenas sonreía

creyendo ser mariposa de ilusión.

 

 

 

 *

 

Yo también he bebido del crepúsculo

su vino de barril británico.

Y he sentido el aroma de las flores

cuando la tarde se levanta

como una virgen desposada

Y me he entregado al azul de este camino

cuando retorno del pasado

como un carruaje cuyas alas

se posan al margen del estío

para beberse mis recuerdos

de lueñe y lúgubre carmín.

Un pensamiento en “Miguel A (Mérida)

  1. mariitalugo dice:

    Azul  ♥
    Miguel!! están hermosos tus poemas, definitivamente haces que ese azul se derrame sobre o dentro de cada lector; leerlos es como una meditación en metta, la inmensidad y la carencia se comunican por esa linea difusa que existe entre el cielo y el mar, que podrás apreciar en nuestras costas de falconianas xD un abrazo!

    Mi imagen favorita:

    “como un jarrón con agua
    que necesita de sus flores
    y apenas sabe mirar el cielo”

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